Phishing, grooming, pharming… Te explicamos en lenguaje claro los conceptos que aparecen en un procedimiento por ciberdelincuencia.
Suplantación de una entidad de confianza (banco, organismo) por email o SMS para robar credenciales o datos bancarios. Una de las modalidades de estafa online más frecuentes.
Ver área relacionadaManipulación del sistema de resolución de nombres (DNS) para redirigir a la víctima a una web falsa sin que medie un clic en un enlace fraudulento.
Ver área relacionadaUso fraudulento de redes y servicios de telecomunicaciones para obtener un beneficio económico ilícito.
Ver área relacionadaAcceso no autorizado a sistemas o datos informáticos. Según su finalidad y daño, puede integrar distintos tipos penales (descubrimiento de secretos, daños, etc.).
Ver área relacionadaIntrusión o manipulación de sistemas con ánimo de dañar, alterar o inutilizar datos, programas o equipos.
Ver área relacionadaEnvío de contenido íntimo de carácter sexual. Es lícito entre adultos que consienten, pero su difusión sin consentimiento constituye delito.
Ver área relacionadaDifusión de imágenes o vídeos íntimos sin consentimiento de la persona afectada, aun cuando se hubieran obtenido con su permiso (art. 197.7 CP).
Ver área relacionadaHostigamiento reiterado a través de medios digitales que altera gravemente la vida cotidiana de la víctima (acecho o stalking del art. 172 ter CP).
Ver área relacionadaContacto de un adulto con un menor a través de internet para ganarse su confianza con fines sexuales (art. 183 ter CP).
Ver área relacionadaEvidencia electrónica (chats, metadatos, volcados, logs) cuya validez depende de su autenticidad, integridad y de una correcta cadena de custodia.
Ver área relacionadaRegistro documentado de cómo se obtuvo, precintó y custodió cada evidencia. Si se rompe, la prueba puede declararse nula.
Ver área relacionadaSoftware malicioso que daña sistemas o secuestra datos exigiendo un rescate. Puede integrar delitos de daños informáticos y extorsión.
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